El Deportivo Cali, que el sábado pasado visitó al Alianza Petrolera en Barrancabermeja, no logro sumar y sigue sumido en una crisis que lo aleja del grupo de los ocho y que profundiza una crisis que viene desde la salida de Fernando “El Pecoso” Castro, técnico que lo sacó campeón en el primer semestre de la Liga Águila 2015.

Desde la salida del “Pecoso” han pasado por el banquillo del Deportivo Cali cuatro entrenadores (Mario Yepes, Héctor Cárdenas, Gerardo Pelusso y Lucas Pusineri), de quien se dice, estaría yéndose pronto por los pésimos resultados y la bajísima producción futbolística demostrada en estas primeras doce fechas del campeonato.

El Deportivo Cali sigue sufriendo y este sábado volvió a perder, esta vez frente a Alianza Petrolera (1-0) en Barrancabermeja, en partido correspondiente a la fecha once del campeonato colombiano del primer semestre.

El onceno azucarero tuvo dominio del balón, pero no tuvo contundencia, no generó posibilidades de gol, los laterales se proyectaron constantemente al ataque, pero no tenían a quien tirar un centro o un pase y casi siempre se retrocedía hasta la línea defensiva, para mantener el dominio del esférico.

Y es así como se presente el gol de Alianza Petrolera, en uno de esos espacios que se dejaron, los hombres rápidos del onceno petrolero, llegaron al área del Cali y tras un buen cobro de trio de esquina se abre el marcador que liquidó el partido a los 35 minutos de la primera etapa.

En el segundo tiempo el Cali salió a buscar la portería de Alianza Petrolera con más determinación, con un Dinenno que estuvo más activo y un Cristian Rivera que, empujando al equipo desde la mitad, también lo intentó desde fuera del área. Y es que  el Deportivo Cali, se ha convertido en eso, en un equipo de empuje, ganas y dominio de balón, pero de muy poca contundencia, muy poca profundidad, que no propone, que no muestra un orden y una disciplina táctica que cada vez preocupa más.

Lo curioso, este es el segundo partido que al Deportivo Cali, le adicionan mas minutos de lo usual, esta vez fueron cinco minutos, algo exagerado. El único remate que llevó peligro al arco petrolero fue un tiro libre directo ejecutado por Feiver Mercado, que otra vez fue a la banca. Preocupa el bajo nivel del cuarteto posterior, preocupa que no exista un líder en el campo de juego, que tome las riendas del equipo y busque proponer algo más que ganas e ímpetu.

Preocupa que el Cali tiene que ganar los próximos tres partidos si quiere mantenerse en los últimos puestos del grupo de los ocho y entre esos tres encuentros está el clásico en el Pascual, contra un América que si lo está haciendo bien.

Camilo Cuellar – YoSoyCali