Haikú Japonés y su influencia en la poesía colombiana es el nombre de la conferencia que dictará el escritor Javier Tafur, este miércoles 26 de septiembre, a las 4:00 p.m., en el auditorio Ángel Zapata, en el marco de la Semana Cultural Colombo Japonesa.

“El Haikú Japonés es uno de los más bellos géneros de la literatura universal; es rápido como el relámpago y como la vida misma. En su brevísima estructura tiene cabida todo el universo; lo aparentemente insignificante y humilde; lo grande, lo sublime, lo eterno, lo transitorio, humor y dolor, todo integrado a la naturaleza que esboza. Esta poesía me entusiasma. Para mí el descubrimiento del Haikú fue una experiencia impactante y transformadora. Desde el primer verso que leí, hasta el último que por estos días he conocido, mi gusto y mi afecto por el Haikú se ha mantenido; y declaro que las emociones que me produce y sus influencias han ido en aumento. Es por ello que quiero compartir con los lectores algunas reflexiones sobre el mismo. El Haikú es una visión por la que el poeta (Haijin) nos llama la atención y nos descubre pasajes de la vida que sin él muy probablemente nos pasarían inadvertidos y permanecerían ocultos. Tiene su oficio algo de revelación…”

Javier Tafur es un apasionado abogado de profesión, pero su pasión no solo se da por el derecho y las leyes; además de su oficio principal ha convertido el escribir en otra razón de su vivir. Escribe poesía, cuentos, minicuentos, novelas, ensayos y guiones de teatro. Su obra, para nada breve, muestra no solo su interés desbocado por la escritura y la literatura sino sus grandes capacidades en el oficio de las letras. Esta escritura se caracteriza por nacer de aquellas cosas que para otros no tienen mucha importancia, pero que captadas desde la mirada de Javier Tafur cobran cierto sentido sencillo sin dejar de ser completo, directo y aplastante. Toda ella se sumerge en los objetos y acontecimientos de la cotidianidad en los que se descubren secretos escondidos de una forma simplísima para lo que se necesita algo que Javier posee en demasía, un alma de contemplador y una sensibilidad sin límites.