El clásico doscientos ochenta y cinco entre los equipos tradicionales de la sultana del Valle, fue para el América que mostro, orden, aplomo y seriedad en el campo de juego lo que le permitió a la postre llevarse los tres puntos y ser uno de los punteros de este primer semestre de la liga, con veinte puntos, pero que por diferencia de gol, no le permiten gozar de las mieles del liderato.

Los Diablos Rojos, lograron una importante victoria a domicilio en el Estadio del Deportivo Cali,  por uno a cero. El gol se presenta en una jugada al minuto cuarenta y seis del primer tiempo, en una jugada por el sector izquierdo, donde Quiñones después de recibir un magistral pase de taquito de Aristeguieta, envía centro rasante entre el punto penal y el área chica, ocasionando el  infortunio de los caleños porque es el central argentino el que termina enviando el balón al fondo de la red. Francisco Delorenzi, jugaba su segundo partido como profesional y hasta ese momento venía desarrollando una labor importante en la defensa del cuadro azucarero, controlando los ataques escarlatas.

El partido en sus primeros minutos se desarrollo con gran ímpetu por parte de ambos equipos. El deportivo Cali, a los 25 minutos, ya había creado más de cinco opciones claras de gol en el arco defendido por Carlos Bejarano. Por su parte El América, se mostro muy ordenado y supo manejar estos ataques caleños.

Los hinchas americanos, deben disfrutar no solo por el resultado, ya que hoy el América tiene una cara diferente, una cara madura; podría manifestar que este América es un equipo, que ha entendido el concepto de trabajo serio y disciplinado del Maestro Fernando Castro; de a poco se ha venido adquiriendo una forma de juego que gusta y convence, sin ser muy vistoso, pero que logra importantes resultados y ello se refleja en la tabla.

Es importante destacar este triunfo en la era Pecoso Castro, ya que es la segunda vez que el onceno escarlata logra ganarle al Cali en su estadio, es importante, pero también una constante, destacar el gran nivel del arquero Carlos Bejarano, que cada vez que lo exigen responde con altura y brillantes atajadas.

Es un merecido triunfo y los hinchas americanos se lo merecen.

Periodista

Camilo Cuellar.